Lost Slayers
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atogaki
#4 - La orden de acabar con Lina
Slayers Special #2 - Pequeña princesa

A continuación podréis encontrar la traducción al español del cuarto capítulo de la segunda novela de la saga Slayers Special, リナ抹殺指令 (Lina massatsu shirei).

La traducción está hecha directamente desde el japonés, usando como base los scans de la propia novela y utilizando para las imágenes todos los scans disponibles, tanto de su publicación original en la Dragon Magazine en Octubre de 1991, así como su posterior recopilación en novela, tanto en edición física como digital.

Traducción, adaptación y revisión: shansito
para Lost Slayershttps://www.lost-slayers.net

Todo lo perteneciente a Slayers es © Hajime Kanzaka, Rui Araizumi, Kadokawa Shoten y otros, según proceda.

Proceso de traducción: 28/28 - 100% capítulo completo

 

La orden de acabar con Lina

—¿Tenéis confianza en vuestras habilidades?

De pronto una voz se dirigió a nosotras, mientras nos encontrábamos eligiendo el postre del menú. Naga y yo levantamos la vista y la dirigimos al dueño de la voz. Era un anciano. Estábamos en una solitaria posada, de una solitaria calle, en una solitaria y pequeña aldea. Aparte de nosotras, tan solo había otra viajera más en una de las mesas algo más apartada. Más que tranquila, es una aldea aburrida. Para cuando nos detuvimos en ella, ya olía que nos traería problemas.

—¿Que si tenemos confianza en nuestras habilidades?—espetó Naga, levantándose de la silla y dejando ver sus grandes senos.—¡Ohohohohoho! ¡No me hagas reír! ¡No habrá ni cinco personas en todo el mundo que puedan igualar la habilidad mágica de Naga, la serpiente!

—¡O… oye, Naga!

Me levanté de la silla, la agarré de la mano y la llevé hasta el fondo de la habitación. Lo bastante lejos que apenas se oía la voz del hombre que seguía allí de pie.

—Seguramente sea una petición para hacer algún trabajo… ¡¿acaso es que piensas aceptarlo?!

—Supongo que sí, no veo por qué no… ¿es que no te apetece, Lina? —susurró Naga.

—Así es.

Ante mi respuesta, sacó pecho, pero siguió susurrando.

—Ohohoho… ya veo, Lina. Cuando el hombre ha dicho eso de “tener confianza”, seguramente quiera decir que él mismo sea alguien muy habilidoso. Así que estás preocupada de que no nos pudiéramos hacer cargo.

—No es nada de eso. —le dije.

Quizás suene a demasiado prepotente, pero lo cierto es que no hay nadie en este mundo que se le acerque siquiera a la guerrera y hechicera Lina Inverse… bueno, casi nadie. No puedo realmente decir “nadie”, ya que se me pasan por la mente algunas caras, entre ellas las de mi hermana.

—Piénsalo bien, Naga. Por las pintas de esta aldea, no vamos a conseguir mucho dinero. Supongo que será el típico patrón de unos bandidos asaltando a los aldeanos, y que tengamos que dirigirnos a su cuartel, derrotarlos y ganarnos así la recompensa… ¿de verdad quieres perder nuestro precioso tiempo con eso? Sobre todo en este día tan caluroso, estaríamos mejor en algún sitio ventilado tomándonos algo fresco, eso sería vida. ¿No te parece?

—… lo cierto es que sería una mejor forma de pasar el rato.

—Toda la verdad. —asentí.

A pesar de su aspecto de “hechicera malvada” y su traje revelador, y a pesar de su falta de sentido común, lo cierto es que hay algunos aspectos en los que Naga y yo nos parecemos, como en lo que ambas consideramos insoportable.

¡No penséis “solo estás siendo egoísta”!

… qué mal pensamiento… dejadme en paz.

Por supuesto, se podría usar un ligero hechizo de frío en la capa para mantenerte fresca, pero no serviría para la cara. El sol del verano te secará la piel, el pelo se quedará sin brillo y te quedarán marcas raras de quemado en el cuerpo.

—… en cualquier caso, no quieres aceptar este trabajo, ¿no?

—Es una manera de decirlo.

—Entonces lo aceptaré yo. Estoy un poco oxidada estos días.

—Hazlo si te apetece.

Parecia algo mosqueada por mi seca respuesta, pero aún así se mantuvo en silencio y se dirigió a la mesa donde estaba esperando el hombre.

—¿Qué tipo de problema tiene? —le preguntó al hombre con voz clara.

El hombre se quedó mirando a Naga, y tras un momento, suspiró fuertemente y empezó a hablar.

 

Mayormente era lo que ya me había imaginado. Parece ser que un auto-proclamado “terrible hechicero oscuro” se ha confabulado con un grupo de bandidos de las montañas, y han estado asaltando a los aldeanos. Quien pide acabar con ellos es este mismo hombre (que parece ser el alcalde).

Lo cierto es estos asuntos de “hechiceros oscuros” se repiten mucho en las zonas rurales. Si alguien va a una Asociación de Hechiceros de una zona remota pensando “qué genial es poder utilizar un Fireball”, y después ve que es capaz de utilizar hechizos más poderosos que un Fireball, seguramente pueda acabar emocionándose y pensando “soy un genio”. Eso se une a la diferencia entre lo que la gente piense de él y su propia opinión y exagerada autoestima, pasando a pensar “¡bien! ¡entonces os mostraré mis habilidades!”, con lo que normalmente se acaba en la delincuencia.

En general, estos tipos se hacen llamar “hechicero de la oscuridad” y cosas así, o cuando las cosas empeoran, pasan a llamarse “gran señor demonio” y acaban viviendo en ruinas y cuevas, utilizando zombis y goblins para que hagan su voluntad, aunque si se les deja sin más tras un tiempo acabarán o bien siendo vanidosos o dándose cuenta de que su poder realmente no era tanto, y alguno habrá que abandone sus guaridas y acaben viviendo vidas anónimas, quizás adivinando la suerte de otros, o teniendo una huerta. Es decir, son un poco como el sarampión…

En cualquier caso, es cierto que no dejan de ser más que una pequeña molestia. Naga será más que suficiente para hacerse cargo de algo así.

—¡Ohohohohoho! Lo entiendo. ¡Yo, Naga la serpiente, me hago responsable de solucionar este problema!

—¡Aaaah! ¡Gracias!

El hombre estaba tan agradecido que cogió a Naga de las manos y las agitaba.

—Entonces ánimo, Naga ♥

Ante mis palabras, el hombre abrió los ojos con sorpresa.

—¡¿Entonces no vas a ir con ella?!

—Ella se basta y sobra. No sabemos quién será, pero ella es lo bastante fuerte.

—No, no importa lo fuerte que sea la magia de Naga-dono, no podrá derrotarla ella sola. A esa infame…

Parecía que iba a seguir hablando, pero de repente se detuvo. Naga frunció el ceño.

—¿Eh? ¿Qué ocurre? No será que… ¡Ohohoho! ¿Pensabas que me achantaría al escuchar el nombre de esa persona?

—No… no es eso…—dijo nerviosamente el hombre.

—Será que es alguien conocido. De entre aquellos que manipulan la magia, están la hechicera Erisiel, el asesino de la oscuridad Zuuma, el guerrero-mago Zelgadiss…

El hombre negaba con la cabeza mientras Naga seguía recitando nombres. Yo conocía algunos de los nombres, pero la mayoría no me sonaban de nada. Me pregunto dónde habría aprendido todas estas cosas.

—Estoy seguro que también habréis escuchado de ella. —dijo el hombre cortando las palabras de Naga. —Cabello carmesí que atraviesa los cielos, envuelta en un trueno negro. Le encanta la sangre, destruye todas las cosas vivas y convierte la tierra en un páramo oscuro. La hija de la destrucción, la mensajera del caos. La hechicera del infierno… Lina Inverse…

PATAPUM

Me caí al suelo al lado de la tabla con los postres.

¡¿De quién está hablando?!

Hasta ahora, me han dicho bastante lo de “asesina de bandidos” y lo de “hasta un dragón pasa de largo”, ¡pero esto ya es pasarse un poco!… que por cierto que no es verdad eso de “asesina de bandidos” ni lo de “hasta un dragón pasa de largo”. Imagino que será alguien que se estará haciendo pasar por mí para asustar a los aldeanos, pero…

En cualquier caso, no puedo dejarlo pasar. Conseguí levantarme y…

—¡Es una impostora!

… no fui yo quien dijo eso.

Era otra clienta que estaba comiendo en otra mesa. Tenía el pelo rubio platino, la piel clara y una cierta belleza delicada, con un aspecto que me recordaba al de una elfa.

—¡Yo también he oído los rumores sobre Lina Inverse, pero Lina nunca haría ninguna de esas cosas!

—¡Así es! —dije yo también.

—¡Seguramente sea una hechicera de esta aldea que esté utilizando el nombre de Lina para asustar a los asesinos que van tras ella!

Un aura ardiente la rodeaba al tiempo que se henchía dejando entrever su fuerza.

—¡Naga-san! —dijo acercándose a Naga y agarrándola de las manos, con los ojos brillantes. —¡Por favor déjeme ayudarla en este asunto!

—Eh… vale…—respondió Naga, abrumada por su energía.

—¡Gracias! Una vez decidido eso, ¡partamos de inmediato! ¡Combinemos nuestra fuerza para acabar con el mal de este mundo!

Sujetó a Naga por el hombro con la mano derecha y apuntó hacia adelante con la izquierda… por un momento me pareció ver tras ellas olas rompiendo y el sol resplandeciente.

… en cualquier caso… Naga me miró con ojos burlones.

—Vas a venir, ¿no?

—… no me queda otra, tendré que ir…

 

Y así las tres comenzaron su andadura bajo el tardío sol del verano, a la montaña donde Lina Inverse (impostora) tenía su guarida.

—Por cierto, ¿cómo te llamas? —le pregunté a la chica.

—Prefiero no decir mi nombre. Vamos, ¡démonos prisa! —dijo, apuntando hacia la montaña. —¡Rápido hacia la guarida del enemigo!

De nuevo, me pareció volver a ver el sol resplandeciendo detrás suya.

… ugh… qué es todo esto…

—Pero Lina, ¿qué clase de persona puede ser esta impostora? —me preguntó Naga en voz baja, para que la chica no lo oyera.

—Me pregunto si se parecerá a ti, o incluso si tendrá unas ropas parecidas.

—… ¿qué es lo que esperas que encontremos?

—¿Es que no te importa? A mí me importaría saber cómo sería una impostora mía.

—Bueno, claro que me da curiosidad, pero…

Intenté imaginarme cómo sería mi impostora, pero era un pensamiento temible así que dejé de imaginármelo. En cualquier caso, ¡lo sabremos cuando nos enfrentemos al enemigo!

 

Era una pequeña torre. Me pregunto si formaría parte de alguna antigua fortaleza o algo así. Por la construcción, parecía ser una torre de vigilancia. Aunque ahora con los densos árboles cubriendo la montaña, no podría usarse mucho como puesto de vigía. Originalmente la parte baja de la torre pudo haber estado conectada al fuerte. Ahora se había convertido en un montón de escombros y tenía un gran agujero. Considerando que justo delante había dos tipos con aspecto de bandidos era fácil juzgar que ésa era la entrada.

—¿Y bien, cómo entramos? —les pregunté en tono despreocupado, asumiendo el rol de una espectadora.

—Fufufu. Por la fuerza, como esperaba.

—¡No hay razón para tentar a alguien tan insolente como para aprovecharse del nombre de otros! ¡Vayamos de frente y hagámosles ver lo débiles que son!

Era otra forma de decirlo, pero se podía resumir en exactamente lo mismo… colarse por la fuerza… si es que son tal para cual, ninguna de las dos piensa…

—En cualquier caso, dejadme a los guardias a mí. —dijo, empezando a conjurar un hechizo.

Vaya, esa técnica.

—¡Sleeping!

Los dos quedaron dormidos al momento.

—No está nada mal. —le dije.

De hecho, este “Sleeping” es una técnica que cualquiera que pueda memorizarla puede usarla. Precisamente por eso es una técnica que no se enseña en ningún lado. Es fácil ver la razón. Al igual que otras técnicas como “Lock” y “Unlock”, sería fácil abusar de ellas. Con estas tres técnicas sería muy fácil robar y secuestrar. Si estas técnicas se enseñasen normalmente, no habría ningún tipo de seguridad.

¿Cómo entonces se aprenden estos hechizos? Los estudias por tu cuenta. Es decir, para ser capaz de utilizar este hechizo, tienes que ser capaz de comprender cómo funciona y qué conlleva, y tener la habilidad para crear tus propios hechizos.

—Oh, no es nada. Pero ésta es la guarida del enemigo. Venía preparada.

¡Vaya con la chica!

—¡Permitidme que me encargue de proteger vuestras vidas! —dijo agarrándonos a Naga y a mí de las manos, con una mirada ardiente.

—Para nada.

—Tienes que estar de broma.

—……

Se quedó callada un momento.

—¡En… en cualquier caso, vamos rápido! ¡Adelante! ¡Hacia la entrada! —dijo, saliendo corriendo.

Naga y yo no tuvimos otra que seguirla.

Vaya chica tan cansina.

 

La refriega continuaba. No sabía si había sido construida así o si la habían cambiado más tarde, pero la torre estaba dividida en cuatro pequeñas habitaciones, y había que atravesar las cuatro para llegar hasta las escaleras que subían a la planta superior. Por supuesto las habitaciones tenían guardias y les tuvimos que derrotar, pero para cuando llegamos a la segunda planta ya me estaba cansando. Hubiera querido cargarme los muros y los techos con un Dram Brass o algo así, pero ya había hecho algo parecido anteriormente y el edificio colapsó. Por supuesto, podría haber usado un Drag Slave desde el exterior y haber enterrado toda la torre, pero quería ver quién se estaba haciendo pasar por mí.

—¡Vamos! ¡Adelante! ¡Dos habitaciones más y estaremos en la tercera planta!

—Ugh…—dijimos a la vez Naga y yo, algo cansadas ya de tanto entusiasmo de la chica.

Nos escondimos a ambos lados de la puerta que llevaba a la siguiente habitación y abrimos la puerta despacio. Tras un instante para asegurarnos que no nos atacarían a distancia y tratar de sentir qué había dentro, las tres entramos en la habitación. Había una mesa pequeña y cuatro sillas. Unas cartas estaban desparramadas por la mesa.

—Parece que la habitación está vacía.

En el momento en el que Naga dijo algo que hasta un niño entendería…

POM

La puerta por la que habíamos entrado se cerró de golpe. Naga se acercó corriendo.

—¡No! ¡No se abre!

—¡Ésta tampoco! —dijo la chica, que se había acercado a la puerta que llevaba a la siguiente sala.

—¡Es una trampa!

Pues sí, estaba claro.

—Fufufufu… ¡ahahahahaha!

En ese momento se escuchó la voz aguda riéndose tan típica del jefe de una organización malvada.

—¡¿Quién es?! —preguntó la chica, mirando a todos los lados.

—¿A dónde estás mirando? Aquí arriba. —dijo una voz ronca de mujer.

Cuando miramos hacia arriba… parte del techo estaba abierto con un gran agujero. El agujero, con forma de entrada, seguramente llevaba a la quinta planta. Estaba bastante alto. Era como mirar hacia arriba desde el fondo de un pozo.

Cuando era pequeña solía portarme bastante mal, y mi hermana solía tirarme a un pozo. Si lo piensas, he salido como he salido gracias a mi hermana… a veces aún tengo pesadillas de aquél entonces…

En otro orden de cosas. Una mujer apareció por el agujero. Pelo ondulado y rojo, piel morena. Su traje dejaba mucho a la vista, pero no tanto como el de Naga, tan musculosa que exudaba más una sensación de fuerza que de atractivo sexual.

No será… que…

—¡Fuahahahaha! No sé qué os habrá traído hasta aquí, pero ¿acaso no sabéis que soy Lina Inverse?

¡aaaaaaaaaah! ¡lo sabía!

—Fufufufufu ♥

Naga me tocó en el hombro, señalando a la mujer.

—Es Lina Inverse. Fufufu.

… ¿qué es lo que pretendía?

Querría haber dicho algo, pero me encontraba en un estado en el que no podía hacer nada.

—¡Por supuesto! ¡Sabemos que eres una Lina Inverse impostora!

La impostora quedó algo rígida ante las palabras de la chica.

—Fufufu, no sé de qué demonios estás hablando. Bueno, me temo que igualmente tenéis que desaparecer.

Comenzó a conjurar un hechizo.

—¡¿Un Fireball?! —gritó Naga, al mismo tiempo que yo lancé un hechizo.

—¡Dam Brass!

Había empezado a conjurar el hechizo desde que la puerta se cerró de golpe. Mi hechizo rompió la puerta que llevaba a la siguiente habitación.

—¡Venid, deprisa!

La expresión de la impostora mostraba confusión, pero siguió conjurando el hechizo.

En cuanto atravesé la puerta rota y cruzaba la habitación en dirección a las escaleras, comencé a conjurar otro hechizo.

POOM

No sabía el qué, pero algo provocó un fuerte ruido. Lo ignoré.

—¡Diem Wind!

Lancé el hechizo hacia la habitación de arriba, y corrí subiendo las escaleras. Es un hechizo que condensa el aire y crea una fuerte onda de choque de fuertes vientos.

Después de todo, no había nadie en la habitación.

—¡Naga-san!

Me giré cuando escuché el grito de la chica.

—¡Naga!

Al mirar desde lo alto de las escaleras… ¿qué? Quizás se habría tropezado con una mesa o una silla, pero aún estaba en la habitación, ¡gritando bajo una mesa!

—¡¡Naga!!

Y en el momento en el que grité… las llamas cubrieron mi visión. Me eché hacia atrás por reflejo, las llamas se elevaron y desaparecieron.

—… Naga…—dije, desplomándome en el sitio.

Usado por un experto, el calor de las llamas provocadas por un Fireball puede fundir hasta el hierro. Si las llamas la habían envuelto…

—… era un poco extraña, pero era buena persona… y morir de esa manera aquí…

Mientras estaba murmurando, ¡de repente se oyó una risa estruendosa!

—¡Ohohohoho! ¡Eres muy ingenua, Lina Inverse!

¡Una sombra apareció en las escaleras!

—¡Naga! ¡¿Estás viva?!

—… ¿a qué viene esa cara?

—Te lo habrás imaginado. ¿Cómo lo has hecho?

—Fufu. ¡Esas llamas no eran rivales para mi audacia!

… no… no creo que eso tenga nada que ver…

—¡Es increíble, Naga-san! —dijo la chica con ojos llorosos, agarrándose a Naga. —¡Así es! ¡Mientras tengas valor y esperanza, la justicia siempre prevalecerá! ¡Lo has probado en tus propias carnes!

El sol brillando tras ella mientras apunta hacia el horizonte.

—No, si…

—¡Vamos! ¡El objetivo está cerca! ¡No hay nada que temer! ¡El cielo y la justicia están de nuestro lado! —dijo la chica y entró en la siguiente habitación.

 

—Dejando a un lado el amor y el coraje, ¿cómo has sobrevivido? —le pregunté a Naga.

—Usé un hechizo de resistencia al fuego.

Ahora lo entiendo, el ruido que se escuchaba cuando estaba bajo la mesa era que estaba conjurando el hechizo. Pero aún así, ha tenido que ser un poderoso hechizo original para ser capaz de soportar tantas llamas y poder conjurarlo tan rápidamente…

—Espera un momento, Naga, la primera vez que nos conocimos acabaste envuelta en llamas y te quemaste gravemente.

—No… no me lo recuerdes… aprendí el hechizo después de que pasara eso.

—¿Eeeeeh? ¡Eso es increíble, Naga!

Estaba realmente impresionada.

—¡Hasta tú puedes acabar aprendiendo de tus errores!

A pesar de mi halago, Naga frunció el ceño.

—Oye… ¿con qué clase de ojos me ves?

—Con estos. —le dije mientras la miraba con ojos burlones.

 

Entonces llegó el momento de la batalla final. En la habitación de lo alto de la torre, con un agujero en el suelo (aunque no era tan grande). Las tres estábamos frente a frente con la impostora. La habitación parecía ser el hogar de la impostora, con una pequeña mesa, un estante con bebidas y una cama en la esquina de la habitación.

—Vaya… habéis logrado llegar hasta aquí…os lo tengo que reconocer. —dijo la impostora, aunque se notaba la impaciencia en su cara.

—No hay nada que reconocer. Es fácil cuando el oponente es tan débil. —dije sin más.

—Después de todo, una impostora es una impostora.

Ante las palabras de la chica, la impostora se sonrojó.

—¿Osas llamar impostora a Lina-sama? ¡No te lo perdonaré!

… uuugh, por favor deja de decir “soy Lina Inverse” con esa cara…

—Da igual lo que digas, seguirás siendo una impostora. Porque…

Y aquí es cuando la chica tendría que haberme apuntado y decir “¡porque la auténtica está aquí!”… si hubiera pasado eso, me hubiera quedado totalmente impresionada, pero… en vez de eso, lo que dijo fue…

—¡Porque yo soy la auténtica Lina Inverse!

… ¡¿eeeeeeeh?!

—¡¿Qué estás diciendo?! ¡Yo soy la auténtica! —dijo la impostora con cara de consternación, mientras recitaba un hechizo.

La chica también empezó a recitar un hechizo para contra-atacar.

No era un sitio tan grande, así que no se podían utilizar grandes hechizos. La chica y la impostora se vieron envueltas en una batalla tediosa de hechizos menores. Naga y yo nos quedamos aturdidas, viendo cómo se estaban desarrollando los acontecimientos.

—¿Qué… qué es lo que ha dicho la chica? —acabé preguntando a Naga.

—Ha dicho que… es la auténtica Lina…

¿sería algún truco para desconcertar a la impostora?

—… en cualquier caso, será mejor que acabemos ya con esto. —acabé diciendo mientras recitaba un hechizo.

En el combate, la impostora estaba utilizando una barrera de viento para repeler el Flare Arrow que estaba utilizando la chica.

—¡Dam Brass!

El hechizo que lancé fue atrapado por la barrera de viento de la impostora y fue redirigido hacia el suelo.

—¡Hahaha! ¡Mira a dónde apuntas!

Ignoré sus palabras y lancé otro hechizo. Golpeó en el suelo, en el mismo sitio donde había dado el anterior. Justo como había previsto.

PUUM

Dando un grito, la impostora fue tragada por el agujero que acababa de abrirse en el suelo y cayó a la planta de abajo. Sin esperar un momento, me dispuse a pasar a la acción. Tras un momento, se escuchó la voz de la impostora desde abajo.

—Lo… lo has hecho bien… pero eso… ¡no es suficiente!

POM

Parece que la mesa que acababa de tirar le había caído encima.

—Oye Naga, échame una mano. Vamos a tirar esa estantería de bebidas.

—De eso nada. Sería una pena perder el alcohol. Mejor vamos a tirarle la cama.

—Ah, me gusta esa idea ♥

—Oye… no es un poco demasiado…

 

—Bueno, yo me marcho ya. —dijo la chica de camino a la aldea.

—¿Eh? ¿Y qué pasa con la recompensa? —preguntó Naga.

—No… originalmente acepté para limpiar mi nombre, y os estoy muy agradecida por haberme ayudado. Será más que suficiente con que le digáis a los aldeanos que la culpable había sido una impostora.

Daba la sensación que lo de “soy la verdadera” no fuese algo que hubiera dicho sin más. Pero no parecía ser el tipo de persona que diría eso…

—Por supuesto que diremos eso, pero…—dije, siendo el momento de hacer la gran pregunta. —¿De verdad eres la auténtica Lina Inverse?

—… mi verdadero nombre es Lyna Sanverse.

GUH

Naga y yo nos quedamos anonadadas. La chica siguió hablando.

—Lo de Lina Inverse no es más que una versión corrompida de mi nombre. Como soy una aventurera viajera, he conseguido cierta fama.

… todo un exceso de autoconfianza y falta de juicio…

—Los rumores se han acabado exagerando, y si derroto a un par de grupos de bandidos, acaban diciendo que son cientos, o que si he ayudado a una chica a vengar al asesino de su hermano, o que ayudé a un rey cuyo castillo había sido tomado por un hechicero, y otras historias de ese tipo.

… no es que sean historias tan raras…

—En cualquier caso, me marcho. Hasta que volvamos a vernos. —dijo la chica, dándose la vuelta y dirigiéndose hacia el sol poniente.

… seguramente la chica siga viviendo su vida pensando que las historias que me pasen a mí son rumores sobre ella.

—Pero… esa persona…—dijo Naga en tono bajo. —Tiene un nombre que parece un producto de una marca falsa.

Asentí en silencio, mientras veíamos a la chica marcharse.

La orden de acabar con Lina - FIN

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