Lost Slayers
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atogaki
#5 - El aprendizaje
Slayers Special #3 - La aventura de Naga

A continuación podréis encontrar la traducción al español del quinto capítulo de la tercera novela de la saga Slayers Special, ただいま見習い中 (tadaima minarai-chuu).

La traducción está hecha directamente desde el japonés, usando como base los scans de la propia novela y utilizando para las imágenes todos los scans disponibles, tanto de su publicación original en la Dragon Magazine en Abril de 1992, así como su posterior recopilación en novela, tanto en edición física como digital.

Traducción, adaptación y revisión: shansito
para Lost Slayershttps://www.lost-slayers.net

Todo lo perteneciente a Slayers es © Hajime Kanzaka, Rui Araizumi, Kadokawa Shoten y otros, según proceda.

Proceso de traducción: 31/31 - 100% capítulo completo

 

El aprendizaje

—Anda... eh, eh, vosotras sois hechiceras viajeras, ¿verdad?—dijo una voz melodiosa que procedía de una chica de largo pelo negro. Era un poco más alta que yo, una chica guapa de ojos brillantes. Por su atuendo parecía ser una aprendiz de hechicera.

—Así es, pero...—dije mientras metía un trozo de tarta de queso en mi boca.

Por cierto que ese “vosotras” iba porque al otro lado de la mesa se encontraba Naga, bebiendo vodka de una enorme jarra.

—Pues, veréis, es que me gustaría pediros ayuda con cierta cosa...

Aquí vamos otra vez, otro trabajito... es lo que pensé para mí. ¿Será mi imaginación... o últimamente (o incluso desde hace más tiempo) no hay ninguna solicitud de trabajo que merezca la pena?

—Me llamo Claire, y como podréis ver, soy una aprendiz de hechicera. Me estoy haciendo cargo de un informe, pero estoy teniendo algunos problemillas. ¡Así que estoy buscando algún hechicero que pueda echarme una manita! Pero busco ayuda, no un simple compañero, no... así que daré alguna compensación. Lo prometo. —soltó sin apenas pararse.

—Fufu. Te saldrá caro con nosotras. —dijo Naga de repente. Como queriendo decir que todo dependía del precio. —Después de todo, ambas somos hechiceras de alto nivel, tanto de nombre como de hecho.

—De nombre y de...—comenzó a decir Claire-san. —Hechiceras que sean muy conocidas... ¡¿ah?! —exclamó y dio una palmada.—Será que... ¡¿eres Lina Inverse?!

—Vaya, lo ha adivinado. —dije poniendo los ojos en blanco.

—He oído todos los rumores, eres exactamente como te imaginaba. Soy tu gran fan, por favor fírmame un autógrafo más tarde *corazón*—dijo, mientras agarraba de las manos a Naga.

No...

—... oye...

—Ah, perdona, siento haberte ignorado. Lina-san, ¿es esta chica su ayudante?

—Fufu, es como dices, es mi ayudante.

—¡¿Qué dices?! ¡Oye, Claire-san, yo soy Lina! ¡Ésa es Naga, mi mierda de pez dorado!

—¡¿Quién es una mierda de pez dorado?! ¡Soy tu gran y máxima rival en esta vida!

—¡Como si alguien fuese a recordar eso!

Mientras tanto, Claire-san nos había estado mirando con expresión perpleja.

—Eh... así que Lina-san... no se parece en nada a lo que imaginaba...

—... ¿ah, sí?

—¿Los rumores no dicen que Lina-san es una malhumorada hechicera de aspecto malvado y con ropa que dejaba poco a la imaginación?

—¡A mí no me preguntes!

—¡¿Qué tengo de hechicera malvada?! —gritó Naga.

—Lo siento si os he ofendido... tengo la costumbre de ser honesta y decir lo que pienso...

... oye...

—Ah, pero de verdad que soy una auténtica fan. Mi aventura favorita es aquella en la que destrozaste la ciudad de Cruasal con un rayo.

—¡De eso nada! ¡Yo no he tenido nada que ver con eso!

—¿Ah? ¿De verdad?

—¡De verdad! ¡Yo no he hecho eso!

—Vaya... supongo que los rumores no eran del todo verdad... esperaba que...

... ¿qué es lo que esperaba encontrarse?

—¡En cualquier caso! ¡Ya sabes, Claire-san, que el informe de una hechicera sólo es válido si lo has hecho tú misma!

Por supuesto...

La verdad que no sé por qué, tras tantos años, tengo que verme otra vez involucrada con un informe de aprendiz.

Para explicarlo un poco, entre los hechiceros hay diversos rangos, y para pasar de “aprendiz” a “hechicero” es necesario realizar una serie de informes, y solo cuando un mentor los apruebe podrá uno convertirse en un verdadero hechicero. Tras eso, se puede seguir subiendo de rango después de conseguir diversos logros. Según aumente el rango se te tratará diferente en la Asociación, y además se tendrá acceso a más libros para leer.

Si recibes ayuda para realizar tu informe podrás subir más fácilmente de rango, pero es posible que entonces no te enteres de nada cuando intentes leer un libro sobre secretos de la magia, así que habría sido inútil.

—Ah no, no, no quiero pediros ayuda a hacer el informe como tal. Ocurre que quiero visitar un castillo para incluirlo en mi informe, pero lo cierto es que existe el rumor de que en dicho castillo vive un vampiro.

—¡¿Un vampiro?! —dije sin poder contenerme.

Vampiros...

Entre los muertos vivientes son los más conocidos y los considerados más habilidosos, además de contar con un poder mágico y una resistencia superiores a la de los humanos. Por supuesto, no tienen derechos humanos. Bueno lo cierto es que tienen algunos puntos débiles, y para un hechicero moderadamente habilidoso no deberían ser ningún problema. Si les da la luz solar se convierten en ceniza. Arden muy bien. Y los hay que son extremadamente débiles. Si lo piensas, realmente suelen tener pocas agallas.

—Fu, si tienes miedo de un simple vampiro es que aún te queda mucho por aprender. —dijo Naga apartándose el cabello.

Es cierto que para nosotras, un vampiro no significa nada, pero podría ser un peligro considerable para una aprendiz de hechicera.

—Pero, ¿has elegido esta investigación tú misma?

—De eso nada. Si fuese así, habría elegido algo más fácil. Me la ha asignado mi mentor.

—¿Acaso esa persona conoce los rumores sobre los vampiros...? Será... ¿en qué estaba pensando cuando te asignó una tarea tan peligrosa?

—Fu. Está claro. —me respondió Naga. —Ha podido ser por fastidiar, o quizás te ha dado a cosa hecha una tarea que no ibas a ser capaz de hacer, esperando que volvieses llorando frustrada y usar eso para negociar el aprovecharse hacer algo contigo.

—Ah... ahora que lo dices, puede ser verdad...—comenzó a decir Claire mirando al horizonte. — Master Graham siempre me mira con lujuria. Una vez me invitó a jugar por la noche... tuve la sensación de que sería peligroso y me negué.

Ya veo... es algo que pasa de cuando en cuando. Alguien que cree que puede utilizar su posición de poder como profesor para aprovecharse y satisfacer sus propios deseos, ¡menuda persona! Y cuando la situación se hace pública, se intenta convencer de que no era más que una “prueba”. Alguien así no debería ser profesor.

—Bueno, Claire-san, podemos ir y lanzarle sin más un Flare Arrow. No hay de qué preocuparse. ¿Por qué no vamos ahora a ocuparnos de esa persona?

—Fu. No hay quien se acerque a Lina en hacer ataques inesperados desde las sombras.

—... Naga... no me enfades...

—¿Qué? ¡Pero si era un cumplido!

—¡Pues vaya cumplido!

—Ah... pero, un momento. —dijo Claire-san calmando la situación. —Eso no sería algo bueno. Quiero decir, podría ser muy fácil derrotarla de esa manera, pero no diría nada bueno de mí si utilizara la violencia solo por no poder escribir un informe.

—Eso es cierto.

—Por eso, aunque destrozáramos toda la ciudad aún tendría que terminar el informe, sin excusas. Bueno, en cualquier caso... mañana os enseñaré a llegar al castillo. Aún estaréis por aquí mañana, ¿verdad?

—Oye... espera un momento, Claire-san. —le dije.

—¿Sí?

—Antes del “os enseñaré a llegar” habrá que ver si aceptamos o no este trabajo. Para empezar, ¿qué pasa con nuestro pago?

—¡¿Eeeeeh?! —dijo frunciendo el ceño. —¿No habíais aceptado a haceros cargo de mi mentora y ayudarme gratis?

—¡¿Cuándo hemos dicho eso?!

—... no me queda otra... está bien, esto tendrá que valer como pago anticipado por ahora. —dijo, cogiendo algo de su bolsa y entregándomelo en la mano.

... dos monedas de cobre...

—... ¿qué es esto...?

—Por eso dije pago anticipado. —dijo feliz.

—¡Oye! ¡¿Quién aceptaría algo así por ir hasta el escondite de un vampiro?!

—¡¿Eeeeh?! Pero si eres Lina Inverse, capaz de destruir toda una ciudad por una sola moneda de cobre...

—... ¿quién dice eso...?

—No, bueno... ahora que lo pienso... ¿no es así?

—¡Claro que no!

—Vaya... qué pena. —dijo Claire-san, decepcionada.

... ¿qué clase de persona es?

—Pero... apenas soy una aprendiz de hechicera. No tengo patrocinadores, no puedo ofreceros una gran cantidad...

—... entonces... ¿cuánto puedes ofrecernos?

—Pues... ¡unas seis monedas de plata!

—... vámonos a otra ciudad, Naga.

—Fu. Venga.

—¡Aaaaaaah! ¡Esperad! ... ¡Ya sé! ¡Se rumorea que el vampiro colecciona un montón de tesoros en su castillo, así que podríais haceros con todo! ¡Hagamos eso! ¡Como no es mi dinero, no me importa!

—Um...

—Un tesoro vampírico...

Tanto Naga como yo ladeamos la cabeza. Ya nos habíamos enfrentado a vampiros con anterioridad, son una sociedad donde hay mucha gente extraña y es cierto que algunos tienen colecciones peculiares. Una vez incluso llegué a sentir mareo de la enorme pila de jarrones de arcilla que llenaban por completo una habitación del tesoro. En cierto sentido, fue toda una sensación terrorífica.

Si lo único que te interesa son tesoros, es mucho más fácil atacar a bandidos. Es una empresa asegurada.

—La leyenda dice que originalmente era un señor feudal, pero que se involucró con la magia, acabó convirtiéndose en un vampiro y ahora se dedica a atesorar riquezas...

—Ya veo... bueno, si ése es el caso, no me importaría coger algo...

—Fu... lo siento, pero yo paso. —dijo Naga.

—¿Y eso? ¿Por qué?

—¿No está claro? ¡¿Alguna vez hemos conseguido algo de provecho trabajando en algo así?!

... ahora que lo dice... no es ninguna mentira...

—Seguro que esta vez es igual, y además será aburrido. Prefiero no tener dinero y descansar, que trabajar duro para acabar igualmente sin dinero.

—La verdad... es que tiene mucho sentido...

—¡Ésa no es razón! Lina-san, no estarás pensando echarte atrás, ¡¿verdad?!

—... no, pero... esto...

—Una vez que has dicho que lo harías, no estaría bien ahora desdecirse, ¿no? Además... si te niegas, ¡escribiré un libro lleno de cosas malas sobre ti y lo dejaré en los archivos de la Asociación de Hechiceros!

... ¿es que eres... una niña pequeña?

—Claire-san... tengo que preguntarlo, ¿por un casual alguien en tu familia se llama Mina?

—Tengo una prima llamada así... ¿la conoces?

—... no... no es nada...

Y así, de nuevo, me veía envuelta en un trabajo inútil...

 

Al día siguiente... Claire-san me llevó hasta un viejo castillo elevándose en mitad del bosque. Los muros de piedra estaban cubiertos de hiedra oscura y sucia, el ambiente estaba lleno del olor de la humedad y de pescado. Sonreí al ver unos extraños pájaros volando en la distancia, piando sin parar.

—Aquí estamos.

No sé por qué sería, pero Claire-san tenía un tono jovial.

Por cierto, no veíamos a Naga desde por la mañana.

—Bien, vamos allá. Claire-san, entremos rápido y volvamos para que puedas terminar tu informe.

—Bien. Vamos.

Si se tratase tan solo de exterminar al vampiro, podría simplemente haber vertido algo de aceite o similar, prenderle fuego sin más y esperar mirando mientras me comía algo. Pero esta vez el propósito era hacerme con los tesoros... digo, hacer el informe. Exploraríamos en profundidad cada planta del castillo. Era más problemático, pero no había otra manera de hacerlo.

—Claire-san, ¿no crees que todo esto es una tontería? ¿o que da miedo?

—Bueno... —empezó a decir negando con la cabeza. —Me dan miedo las historias de fantasmas y espíritus, pero mientras sea un muerto viviente no me importa.

Ya veo. La verdad es que yo pienso igual.

No creas que es algo absurdo. Es la belleza de la naturaleza complicada de las mentes de las chicas.

—Además, te contraté para que pudieras hacerte cargo de cualquier enemigo del que pudiera tener miedo. Es mejor que tener miedo sin más.

Ya veo, es verdad. Es todo un alivio. Al menos así era poco probable que se convirtiese en un estorbo.

—Está bien, sigamos. —dije, caminando hacia el castillo.

 

—¡¡Aaaaaaaaah!!

En cuanto cruzamos las puertas del castillo, Claire-san gritó a pleno pulmón.

Entre las puertas y el edificio principal había un jardín. Había innumerables huesos humanos llenando toda su superficie... nada mal como farol.

—¡Es increíble! ¡Espectacular! Al ver una escena como ésta, se me purifica el alma y me hace sentirme de vuelta en mi hogar.

Mira que decir algo tan raro haciendo el símbolo de un corazón...

Agarré una de las calaveras a mis pies...

CRACK

La lancé contra el suelo, rompiéndola.

—¡Aaaaah! ¡¿Qué haces?! ¡No las desperdicies!

Me acerqué a ella con un trozo de la calavera que acababa de romper.

—... ¿qué...?

—Mira. La parte de delante es blanca, pero si miras a la pieza rota, es marrón oscuro.

—Ah... es verdad...

—Es falsa.

—¡¿Eeeeeeeeeeh?! —gritó.

—Supongo que es cerámica pintada o algo así. Para empezar, usa el sentido común. Si el vampiro hubiese matado a toda esta gente, ya habrían enviado un equipo especial a que se hiciese cargo de él, ¿no crees?

—Ah... ya veo... es verdad... adiós a mis expectativas.

—En cualquier caso, sigamos adelante. —dije, y seguimos caminando.

CRACRACK

—... ¿eh? ¿Lina-san, has oído algo?

—... ahora que lo dices...

En cuanto respondí...

CRACRACK

¡Múltiples huesos que hasta entonces habían estado tirados por los suelos comenzaron a reunirse, formándose más de una docena de esqueletos!

—¡Ya veo! ¡Era una táctica de distracción! —dije, empezando a conjurar un hechizo.

 

CRACRACK

El último de ellos cayó al suelo tras ser impactado por mi hechizo.

En la primera planta del castillo había un gran salón.

Como era de esperar del hogar de un vampiro, todas las ventanas estaban tapadas por dentro, así que no podía entrar ni un simple rayo de luz. Pero había algo que siempre podría hacer en estas circunstancias. Lancé un Lighting hacia el techo. En el jardín nos habían dado la bienvenida los esqueletos, y ahora tocaban armaduras vivientes.

Por supuesto, sobra decir que con mis habilidades esto sería pan comido.

—Era de esperar de Lina-san. —dijo Claire-san con admiración.

—Fu. No ha sido nada.

—Es increíble. Ya me imaginaba que el sobrenombre de “enemiga natural de todo lo vivo” no era una exageración.

—... ¿quién me llama así...?

—Yo ♥ y también estoy dando a conocer el de “destructora de mundos” ♥

—... por favor, no... no lo hagas...

¿será que... toda la notoriedad que he estado ganando últimamente... sea por esta persona?

—... bueno, en cualquier caso... creo que avanzar por este castillo va a ser más fácil de lo que pensaba.

—¿Eso piensas? —sonó desde arriba una voz de hombre.

—¡¿Qué?!

Miré hacia arriba en un instante y...

BOOM BOOM BOOM

¡Múltiples pequeñas explosiones comenzaron a aparecer delante nuestra!

Y entonces, de detrás del humo, surgió una sombra negra.

—¡Ohohohoho! No sé quiénes seréis, pero es una vergüenza que os coléis en una casa sin permiso... vaya, si es Lina. ¿Qué haces aquí?

Por supuesto. Como era de esperar, ¡quien emergió del humo era autodefinida Naga la serpiente!

—... ¡¿co... cómo que qué hago aquí?! ¡Naga! ¡¿Qué estás haciendo tú aquí?!

—... menuda traidora eres, señora...

A Naga le apareció una gran gota de sudor al escuchar las palabras de Claire-san.

—¡¿A quién llamas señora?! ¡Estoy aquí porque anoche vino a mi habitación y me dijo “si proteges la mansión contra los intrusos, te pagaré”! —dijo mientras apuntaba al techo.

Y allí... había un hombre colgando boca debajo de un candelabro.

Sin duda alguna, un vampiro.

—Mira, Naga, no sé cuánto te habrá dado, pero...

—Cincuenta monedas de oro por anticipado.

—... ¿eh?

Sin esperar un momento, me giré hacia Claire-san.

—Fufufu. ¡Has caído en nuestra trampa, Claire-san!

—¡No cambies de bando así como así!

... maldita sea...

Me giré y miré al hombre del techo.

—¿Cómo sabías lo que íbamos a hacer?

El hombre sonrió ligeramente.

—Fu... siempre hay gente que hace lo que deseas tan solo con darles dinero. Y había alguien así en la posada mientras discutíais a gritos el venir hacia aquí.

Ya veo. Espías. Los vampiros están prácticamente indefensos durante el día, así que para sobrevivir es esencial que tengan colaboradores.

—¡En cualquier caso, es vergonzoso convertirte de repente en un enemigo! ¡Y dicho esto, Naga, toma este Flare Arrow!

GUOOOOORGH

—¡Fu! ¡Eso tendría que decirlo yo, Gray Buster!

KIIIIIIN

—¡Sabía que eras una persona extraña, pero nunca pensé que serías de los que se aliarían con un vampiro por dinero! ¡Elmekia Lance!

—¡Ohohohoho! Después de todo, estamos destinadas a ser rivales... ¡¿un vampiro?!

Al escucharme, a Naga le cambió la cara y se quedó mirando al hombre colgando del candelabro.

—¡¿Eres... un vampiro?!

... oye...

—¿Eh...? Pues... claro que lo soy...—respondió el hombre con mirada confusa.

—Entonces... ¡¿me has engañado?!

—Para nada... no te he engañado...

—¡Déjate de excusas! ¡¿Acaso dijiste una sola palabra de que eras un vampiro?!

—¡No hacía falta decirlo! Por regla general, si un murciélago se transforma en humano delante de tus ojos, ¡tendrías que ser capaz de adivinar que se trataba de un vampiro!

—¡No tengo por qué pensar eso! ¡Creía que solo eras una persona extraña!

—¡No estés orgullosa de eso!

—¡Ya basta! ¡Hell Blast!

BOOOOOM

 

Y así... el vampiro que residía en el viejo castillo tuvo un absurdo final.

Naga la serpiente, mi auto-proclamada gran rival... es malo tenerla de aliada, pero sería peor aún tenerla de enemiga.

—... bueno, en cualquier caso, ahora podremos hacernos cargo del castillo del vampiro.

—Fu. Exactamente como había calculado. Ahora podremos investigar el castillo.

—[De eso nada...]

—[¿Cómo os habéis atrevido? A uno de los nuestros...]

De repente escuchamos voces a nuestro alrededor.

—¡¿Qué es eso?!

Miré alrededor y vi más de una docena de figuras de pie junto a las columnas y entrando por diversas puertas.

—Oye... ¿quiénes son estas personas?

—¿Eh? Pero si te lo dije. Que había más de un vampiro viviendo aquí. —respondió Claire-san extrañada.

—¡No te escuché decir nada de eso!

Los vampiros atacaron al unísono.

Considerando su cantidad y sus habilidades, estaríamos muy en desventaja enfrentándonos a ellos aquí. Podría derrotarlos fácilmente con un solo impacto de un Drag Slave o algo así, pero eso también haría que el castillo se derrumbase.

—¡Naga! ¡Claire-san! ¡Salid fuera!

—¡No escaparéis!

¡Uno de los vampiros estaba frente a la puerta, bloqueándonos el paso! Y sin dudarlo un momento, ¡nos lanzó múltiples Flare Arrow!

Naga levantó una barrera de viento en un instante, protegiéndonos a todas. Fuera de la barrera, los otros vampiros comenzaron a conjurar hechizos.

—¡Dejádmelo a mí! —dije, y conjuré un hechizo.

Era una técnica para crear un golem. Al ser las paredes del castillo de piedra, era fácil construir un golem.

—¡Oye, Lina! ¡¿De qué crees que va a servir un golem contra estos tipos?! —gritó Naga criticándome, mientras mantenía la barrera.

Es verdad que, contra un oponente que puede usar hechizos, no hay muchas posibilidades de ganar utilizando un golem, con sus movimientos tan lentos.

¡Pero... aún así conjuré el hechizo!

—¡Vu Vraimer!

GUOOOOOOORGH

Las paredes de piedra del castillo se deshicieron, formando varios golems. Y... ¡de esta manera se creó un agujero en la pared que dejaba pasar la luz del sol!

—[¡Aaaaaaargh!]

¡Los vampiros fueron convertidos en cenizas, dejando tras de ellos solo sus gritos!

—¡Vamos fuera! —dije, y salimos del castillo por el agujero de la pared.

—¡Era de esperar de Lina-san! —dijo Claire-san con admiración.

—Fu. Soy muy diferente de Naga.

—Pero me hubiera gustado que acabaras con ellos con algo más espectacular.

—... está bien, ¡acepto tu petición! ¡Adelante! ¡Allá va Lina Inverse con su Drag Slave!

—¡Ooooh!

SHHHHHH

Esto era como una fiesta.

—¡Drag Slave!

BOOOOOOOOOOOOOOOOOOM

—¡¡Oooooooooh!!

—Fu... y eso es todo.

—... por cierto, Lina-san, ¿qué pasa ahora con mi informe...?

............

—Bueno... tendrías que haberme dicho eso antes...

—¡Te lo dije al principio! ¡Al principio!

—¡Pe...! ¿Qué? ¡Claire-san, es que vas mangoneando a la gente!

—¿A qué viene eso? Además...

 

Y así... tras una larga discusión, decidimos que lo mejor sería encargarnos del maestro de Claire-san y terminar con el asunto. Existe la teoría de que tendríamos que haberlo hecho para empezar, pero el proceso intermedio es también importante. O algo así.

Estaba oculta a la sombra de un árbol, esperando el momento. Aquí vivía esa persona llamada Graham, el maestro de Claire-san. En el interior de la terraza, tras la ventana cerrada, Claire-san debería estar hablando con su maestro en ese instante. La idea era esperar a que me diese una señal, aparecer, decirle lo que estaba haciendo mal y darle una paliza.

Por supuesto Naga también quería hacer su parte, pero era mejor que no participase mucha gente en esto, así que lo haría yo sola.

Se oían voces de gente peleando desde el interior de la casa.

Tras un rato...

—[¡¿Cómo es eso?!] —escuché claramente el grito de Claire-san.

¡Era la señal!

—¡Diem Wind!

La puerta de la terraza se abrió con un estruendo al ser alcanzada por mi hechizo.

—¡¿Quién es?! —se escuchó una voz, pero aún no veía su figura.

—¡No aguanto a los profesores que imponen tareas imposibles a sus estudiantes, esperando que vuelvan sin haber podido hacer nada y, a cambio de hacer la vista gorda, satisfacer sus propios viles deseos!

—¡¿En base a qué dices eso?!

—¡Todos bajo el cielo o sobre la tierra lo saben, por supuesto que conozco tus mentiras!

Aparecí de repente volando, dando dos vueltas y media en el aire, y dirigí un dedo hacia la ventana.

—¡Master Graham! ¡¿Acaso todos tus planes...?!

Delante de mí, había dos personas junto a la ventana abierta...

Una era, por supuesto, Claire-san. La otra persona... aparentaba rondar unos veinte años. Era una mujer de cabello plateado. Me quedé mirándola un rato sin decir nada.

—¿Quién es esta chica? —le preguntó a Claire-san con voz ronca.

—Esto... se llama Lina-san, es quien se ha hecho cargo del castillo, Master Graham.

... ¡¿qué...?!

—¡Un momento, Claire-san! Graham... ¡¿es un hombre?!

La chica negó con la cabeza al escucharme.

—Claro que no. Como puedes ver, soy una mujer. Y tengo algunos pasatiempos peculiares... ¿quieres saber cuáles?

—¡No quiero oírlos!

Mientras me sentía inquieta, Master Graham se me acercó haciendo unos gestos excesivamente sexis sin motivo alguno.

—Vaya... me gustan las chicas fuertes... ♥ Claire no es precisamente mi tipo, pero tú eres una ma♥ra♥vi♥lla.

—¡¿Quéeeeeee?!

 

Entonces...

Me recorrió un escalofrío por toda la espalda, grité lo más alto que pude y salí corriendo de allí lo más rápido que pude.

Por supuesto... no sé qué pasó con Claire-san después de eso.

Rezaré por ella.

El aprendizaje - FIN

 

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