Lost Slayers
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#3 - La melancolía de
la domina-bestias

Slayers Special #4 - La conspiración de la Asociación de Hechiceros

A continuación podréis encontrar la traducción al español del tercer capítulo de la cuarta novela de la saga Slayers Special, 獣使いのゆううつ (beastmaster no yuuutsu).

La traducción está hecha directamente desde el japonés, usando como base los scans de la propia novela y utilizando para las imágenes todos los scans disponibles, tanto de su publicación original en la Dragon Magazine en Julio de 1992, así como su posterior recopilación en novela, tanto en edición física como digital.

Traducción, adaptación y revisión: shansito
para Lost Slayershttps://www.lost-slayers.net

Todo lo perteneciente a Slayers es © Hajime Kanzaka, Rui Araizumi, Kadokawa Shoten y otros, según proceda.

Proceso de traducción: 12/35 - 34% en proceso

 

La melancolía de la domina-bestias

Todo empezó con un temblor del suelo y un grito.

—¿Eh?

Naga y yo comenzamos a darnos despacio la vuelta... y entonces...

—¡Aaaaaaaaaah!

Sin pensarlo, rápidamente conjuré un Levitation y me elevé por los aires.

Lo que allí había era una enorme jauría de animales en estampida. Vacas, caballos, perros y gatos. Había incluso gallinas y ratas.

Daba la sensación de que todos los animales de alguna aldea estaban allí, desbocados pero todos juntos.

Sin comprender lo que estaba pasando, los aldeanos tan solo podían gritar e intentar apartarse del camino, los niños lloraban, los puestos callejeros estaban siendo aplastados, los perros no dejaban de ladrar, Naga quedaba aplastada por todo...

... no le dió tiempo de escapar.

Y un rato después...

Tras una estampida como ésa, lo único que quedaban eran montañas de escombros y una Naga pisoteada...

—¡Fu! Vaya sitio peligroso. —dijo de repente, despertándose como si nada.

—¡Oye! ¡¿Cómo es que estás bien, Naga?!

Dejé de usar el hechizo y bajé al suelo.

—¿Qué cómo? —empezó a decir Naga, riéndose y moviéndose el pelo. —¡Ohohohoho! ¡No me hagas reír, Lina! ¡¿Acaso crees que Naga la serpiente iba a morir por algo así?!

—Bueno... es verdad, no es algo con lo que podrías morir...

Puso sus manos en las caderas e hinchó el pecho sin venir a cuento.

—¡Fu! ¡He esquivado todas las pisadas de las pezuñas! Estoy segura que eran movimientos que no mucha gente podría hacer...

—Entonces, ¿qué son esas marcas de huellas que tienes por todo el cuerpo?

—Ugh...—gruñió Naga en voz baja. —De todas formas, me pregunto a qué vendría eso...

—¿Ah, eso? Ha sido cosa mía.

Nos giramos al escuchar la voz y vimos a una chica.

 

—Bien, ¿podrías explicar lo que querías decir? —dijo Naga al acabar su jarra.

Estábamos en un establecimiento no muy lejos de donde nos encontrábamos antes.

—Vale... ¿cómo podría empezar...? En cualquier caso, me están persiguiendo. —dijo la chica mientras se tomaba un set de comida A, que incluía una bebida.

Tendría unos 16 o 17 años. Tenía corto pelo castaño, algo más claro que el mío. Era una chica hermosa con un cuerpo delgado.

... y perdía ante ella en cuanto a pecho...

—Me llamo Millie, y desde hace un tiempo me está persiguiendo un extraño grupo de gente. Hoy de repente me encontré rodeada en medio de la ciudad. Entonces hice enloquecer a todos los animales de la ciudad, y aprovechando la confusión...

—¡Es... espera un momento!

Lo había dicho de manera tan indiferente que no pude contenerme.

—Hiciste enloquecer a los animales de la ciudad... entonces es que... ¡¿eres una domina-bestias?!

—Así es. —asintió.

Estaba tan sorprendida que me quedé sin palabras.

Domina-bestias...

Al no ser algo muy conocido, dejadme explicar que ser domina-bestias no es algo que pueda hacerse por métodos mágicos. Una de cada mil personas, o incluso una de cada decenas de miles, nace con un “talento”, además de cierta capacidad mágica y habilidad. Solo así alguien puede llegar a ser un domina-bestias. Se desconoce la naturaleza de este “talento”, pero se piensa que probablemente esté relacionado con la afinidad entre la persona y los animales.

Por supuesto, cualquier persona tiene uno o dos animales con el que son compatibles, y si además utilizas magia, puedes controlar a docenas de animales.

Pero el caso de los domina-bestias es totalmente diferente. Controlan a todo tipo de animales dentro de una misma zona. Parecen no necesitar ni siquiera ningún tipo de conjuración para controlar a cualquier animal de la zona circundante. Apenas existen unos pocos, e incluso se dice que solo hay diez personas en todo el mundo que pueden ser llamados realmente domina-bestias.

Ésta era la primera vez que veía a uno.

—¿Y tienes alguna idea de por qué te están persiguiendo?

—Imagino que... porque me tienen miedo. —dijo Millie sin más.

—... ¿miedo...?— pregunté sin poder contenerme.

—¡Sí! ¡Miedo! Para las personas normales, soy alguien que puede utilizar un poder que no pueden comprender. No es de extrañar que instintivamente me tengan miedo. Pero... con esta habilidad... aaah... ¡domina-bestias! Este talento que me han dado los cielos... ¡con solo pensarlo, multitud de bestias se reúnen a mi lado! Desde el punto de vista de la gente ordinaria que no tienen ningún poder, ¡el mío tiene que ser comparable al de los dioses! ¡Es ridículo que la gente ordinaria se atreva siquiera a volverse contra mí, teniendo tal poder! ¡Hohohohohoho!

... menudo peligro...

—... ah... bueno... podría imaginar que algún país fuese tras eso...

—¿Qué quieres decir? —preguntó Millie ladeando la cabeza al escucharme.

Por el gesto parecía ser una humana común y corriente...

—Piénsalo un momento. ¿Cómo de poderoso es un domina-bestias? No sería tan raro que algún señor feudal decidiera atraparte y utilizarte.

—Fu. Menudas tonterías. —rió Naga. —¡No sabes lo que dices, Lina! Por mucho que sea una domina-bestias, no es que se puedan controlar ni guivernos ni dragones... solo animales como osos, lobos y tigres. No importa cuántos pudiera reunir, ¡no servirían de nada ante un simple hechizo! ¡Y en ese caso, en vez de intentar secuestrar a un domina-bestias, sería más útil entrenar hechiceros!

No pude contener un suspiro.

... no sé quién dirá más tonterías...

—Deja entonces que te pregunte algo, Naga. ¿Qué harías si de repente una enorme cantidad de ratas se colaran en la habitación donde estuvieses durmiendo?

—Vaya pregunta estúpida. —dijo Naga sacando pecho. —¡Por supuesto alarmarme y gritar confundida!

—¡No estés orgullosa de eso! En cualquier caso... es verdad que, aunque reunieras un montón de animales, su poder de ataque directo no sería tan fuerte como un poderoso hechizo de ataque. Pero sería un método perfecto para confundir y asesinar a un enemigo. Además, al no saber quién los estaría controlando, su seguridad estaría asegurada... si lo he entendido bien, podrías controlar a todos los animales de un edificio sin utilizar un hechizo de amplificación, ¿no es así, Millie?

—Así es. Todo está en la cabeza. En esa situación, nadie podría saber quién es el domina-bestias. ¡Es lo mejor! ¡Soy invencible! El poder de los elegidos de Dios...

—Está bien, está bien, ya lo entiendo.

—Bueno, bromas aparte. Me gustaría hablar con vosotras dos.

... la verdad es que... no parecía estar bromeando...

—Por lo que veo parece que las dos sois hechiceras, supongo que hechiceras viajeras, así que imagino que sois bastante útiles, ¿no? Pues quisiera pediros que seáis mis guardaespaldas. Nunca se sabe cuándo pueden atacarme de nuevo, y los animales no vienen siempre rápido cuando los llamo... así que me gustaría que me acompañáseis hasta la frontera de Ralteague.

—¿Por qué hasta la frontera?

—Pensé que no importa cuánta gente me persiga, que no me seguirán si cruzo la frontera. —respondió Millie a la pregunta de Naga.

Es verdad que la gente que la esté persiguiendo lo tendría más difícil si quiere seguirla una vez cruce la frontera.

—Mmmm...

No parecía ser una proposición muy lucrativa, y era una persona un tanto peligrosa, pero tenía cierta curiosidad de estar cerca y ver qué técnicas utiliza una domina-bestias.

—Bueno, ¿y cuál sería la paga?

La cantidad que nos dijo no estaba del todo mal.

 

—Vaya, un cliente.

Me detuve mientras íbamos caminando por un camino que cruzaba un cañón. La ruta era lo bastante ancha como para que varios carruajes pudieran pasar uno al lado del otro, pero a la izquierda se elevaba una montaña y a la derecha caía un acantilado.

—¡¿Son los que me estaban siguiendo?! —preguntó Millie, a lo que asentí.

—Tomamos esta ruta al azar para intentar despistarles... pero parece que no ha funcionado...

—Mentirosa. —murmuró Naga al escucharme.

—... ¿quién es una mentirosa? —susurré.

—Tú, Lina. Fu. Deliberadamente elegiste la ruta más propensa para que fuésemos atacados por el enemigo, ¿verdad?

gah

Era demasiado obvio, pero pretendí no saberlo.

—¿Por qué haría algo así?

—Fu... siendo tú, lo normal sería elegir la manera más rápida de acabar con los problemas en vez de salir corriendo. Además, eliminarías a los perseguidores y te harías con el dinero que tengan, ¿o no?

—... heh... algo de verdad hay en eso... pero lo cierto es que es algo más. Piénsalo. ¿Y si esta gente hubiese asesinado al señor feudal de algún lugar? Los arrestamos, nos hacemos con la evidencia, llamamos la atención del rey ¡y nos ganamos una buena recompensa! Primero amenazamos al responsable con que el rey ya sabe lo que ocurre, luego se la jugamos al rey y nos hacemos con el botín. Es una ideal genial, ¿no?

—¡Ya veo! —dijo Naga dando una palmada. —E incluso si el que está detrás de todo esto fuese el mismo rey, ¡entonces informaríamos a los países vecinos! ¡Haciendo eso nos haremos ricas enseguida!

—¡Pues claro!

— [¡Hahaha! ¡Qué suerte!]

—... ¿qué... qué estás haciendo...?—nos preguntó Millie.

... gah...

Al escuchar a Millie salimos de nuestra ensoñación. Pero entonces...

BOOOOM

¡Incontables rocas de todos los tamaños volaban sobre nuestras cabezas!

—[¡Guaaaaaaaagh!]

Las tres gritamos al unísono y salimos corriendo del lugar.

Ya me había dado cuenta que había perseguidores en lo alto del acantilado, pero no esperaba que nos lanzaran rocas sin más.

—¡Oye, Lina! ¿No te parece que aquí ocurre alguna otra cosa?

—¡Algo así! ¡Pero ahora será mejor que nos vayamos a algún otro lugar! —dije y empecé a correr.

Podría usarse magia para escapar volando, pero aún usando el Ray Wing con su elevada maniobrabilidad, si no apuntas bien y te cae una roca, se acabó. La barrera de viento podría bloquear una flecha disparada con un arco, pero es muy diferente si te cae encima una roca.

Pero, ¿y si...?

Justo como me imaginaba.

Las tres salimos corriendo durante un rato, pero entonces... ¡aparecieron docenas de enmascarados!

Habíamos caído en una trampa.

 

—Millie, tengo que pedirte algo. —le susurré para que los perseguidores no pudieran oírnos. —Atraeré su atención y te ganaré algo de tiempo, ¡aprovéchalo para usar tu habilidad y llamar a algunos animales! No quiero que nos pille a nosotras de por medio, ¡así que llama solo a uno o dos muy fuertes!

La melancolía de la domina-bestias: continuará

 

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