Lost Slayers
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#3 - La melancolía de
la domina-bestias

Slayers Special #4 - La conspiración de la Asociación de Hechiceros

A continuación podréis encontrar la traducción al español del tercer capítulo de la cuarta novela de la saga Slayers Special, 獣使いのゆううつ (beastmaster no yuuutsu).

La traducción está hecha directamente desde el japonés, usando como base los scans de la propia novela y utilizando para las imágenes todos los scans disponibles, tanto de su publicación original en la Dragon Magazine en Julio de 1992, así como su posterior recopilación en novela, tanto en edición física como digital.

Traducción, adaptación y revisión: shansito
para Lost Slayershttps://www.lost-slayers.net

Todo lo perteneciente a Slayers es © Hajime Kanzaka, Rui Araizumi, Kadokawa Shoten y otros, según proceda.

 

La melancolía de la domina-bestias

Todo empezó con un temblor del suelo y un grito.

—¿Eh?

Naga y yo comenzamos a darnos despacio la vuelta... y entonces...

—¡Aaaaaaaaaah!

Sin pensarlo, rápidamente conjuré un Levitation y me elevé por los aires.

Lo que allí había era una enorme jauría de animales en estampida. Vacas, caballos, perros y gatos. Había incluso gallinas y ratas.

Daba la sensación de que todos los animales de alguna aldea estaban allí, desbocados pero todos juntos.

Sin comprender lo que estaba pasando, los aldeanos tan solo podían gritar e intentar apartarse del camino, los niños lloraban, los puestos callejeros estaban siendo aplastados, los perros no dejaban de ladrar, Naga quedaba aplastada por todo...

... no le dió tiempo de escapar.

Y un rato después...

Tras una estampida como ésa, lo único que quedaban eran montañas de escombros y una Naga pisoteada...

—¡Fu! Vaya sitio peligroso. —dijo de repente, despertándose como si nada.

—¡Oye! ¡¿Cómo es que estás bien, Naga?!

Dejé de usar el hechizo y bajé al suelo.

—¿Qué cómo? —empezó a decir Naga, riéndose y moviéndose el pelo. —¡Ohohohoho! ¡No me hagas reír, Lina! ¡¿Acaso crees que Naga la serpiente iba a morir por algo así?!

—Bueno... es verdad, no es algo con lo que podrías morir...

Puso sus manos en las caderas e hinchó el pecho sin venir a cuento.

—¡Fu! ¡He esquivado todas las pisadas de las pezuñas! Estoy segura que eran movimientos que no mucha gente podría hacer...

—Entonces, ¿qué son esas marcas de huellas que tienes por todo el cuerpo?

—Ugh...—gruñió Naga en voz baja. —De todas formas, me pregunto a qué vendría eso...

—¿Ah, eso? Ha sido cosa mía.

Nos giramos al escuchar la voz y vimos a una chica.

 

—Bien, ¿podrías explicar lo que querías decir? —dijo Naga al acabar su jarra.

Estábamos en un establecimiento no muy lejos de donde nos encontrábamos antes.

—Vale... ¿cómo podría empezar...? En cualquier caso, me están persiguiendo. —dijo la chica mientras se tomaba un set de comida A, que incluía una bebida.

Tendría unos 16 o 17 años. Tenía corto pelo castaño, algo más claro que el mío. Era una chica hermosa con un cuerpo delgado.

... y perdía ante ella en cuanto a pecho...

—Me llamo Millie, y desde hace un tiempo me está persiguiendo un extraño grupo de gente. Hoy de repente me encontré rodeada en medio de la ciudad. Entonces hice enloquecer a todos los animales de la ciudad, y aprovechando la confusión...

—¡Es... espera un momento!

Lo había dicho de manera tan indiferente que no pude contenerme.

—Hiciste enloquecer a los animales de la ciudad... entonces es que... ¡¿eres una domina-bestias?!

—Así es. —asintió.

Estaba tan sorprendida que me quedé sin palabras.

Domina-bestias...

Al no ser algo muy conocido, dejadme explicar que ser domina-bestias no es algo que pueda hacerse por métodos mágicos. Una de cada mil personas, o incluso una de cada decenas de miles, nace con un “talento”, además de cierta capacidad mágica y habilidad. Solo así alguien puede llegar a ser un domina-bestias. Se desconoce la naturaleza de este “talento”, pero se piensa que probablemente esté relacionado con la afinidad entre la persona y los animales.

Por supuesto, cualquier persona tiene uno o dos animales con el que son compatibles, y si además utilizas magia, puedes controlar a docenas de animales.

Pero el caso de los domina-bestias es totalmente diferente. Controlan a todo tipo de animales dentro de una misma zona. Parecen no necesitar ni siquiera ningún tipo de conjuración para controlar a cualquier animal de la zona circundante. Apenas existen unos pocos, e incluso se dice que solo hay diez personas en todo el mundo que pueden ser llamados realmente domina-bestias.

Ésta era la primera vez que veía a uno.

—¿Y tienes alguna idea de por qué te están persiguiendo?

—Imagino que... porque me tienen miedo. —dijo Millie sin más.

—... ¿miedo...?— pregunté sin poder contenerme.

—¡Sí! ¡Miedo! Para las personas normales, soy alguien que puede utilizar un poder que no pueden comprender. No es de extrañar que instintivamente me tengan miedo. Pero... con esta habilidad... aaah... ¡domina-bestias! Este talento que me han dado los cielos... ¡con solo pensarlo, multitud de bestias se reúnen a mi lado! Desde el punto de vista de la gente ordinaria que no tienen ningún poder, ¡el mío tiene que ser comparable al de los dioses! ¡Es ridículo que la gente ordinaria se atreva siquiera a volverse contra mí, teniendo tal poder! ¡Hohohohohoho!

... menudo peligro...

—... ah... bueno... podría imaginar que algún país fuese tras eso...

—¿Qué quieres decir? —preguntó Millie ladeando la cabeza al escucharme.

Por el gesto parecía ser una humana común y corriente...

—Piénsalo un momento. ¿Cómo de poderoso es un domina-bestias? No sería tan raro que algún señor feudal decidiera atraparte y utilizarte.

—Fu. Menudas tonterías. —rió Naga. —¡No sabes lo que dices, Lina! Por mucho que sea una domina-bestias, no es que se puedan controlar ni guivernos ni dragones... solo animales como osos, lobos y tigres. No importa cuántos pudiera reunir, ¡no servirían de nada ante un simple hechizo! ¡Y en ese caso, en vez de intentar secuestrar a un domina-bestias, sería más útil entrenar hechiceros!

No pude contener un suspiro.

... no sé quién dirá más tonterías...

—Deja entonces que te pregunte algo, Naga. ¿Qué harías si de repente una enorme cantidad de ratas se colaran en la habitación donde estuvieses durmiendo?

—Vaya pregunta estúpida. —dijo Naga sacando pecho. —¡Por supuesto alarmarme y gritar confundida!

—¡No estés orgullosa de eso! En cualquier caso... es verdad que, aunque reunieras un montón de animales, su poder de ataque directo no sería tan fuerte como un poderoso hechizo de ataque. Pero sería un método perfecto para confundir y asesinar a un enemigo. Además, al no saber quién los estaría controlando, su seguridad estaría asegurada... si lo he entendido bien, podrías controlar a todos los animales de un edificio sin utilizar un hechizo de amplificación, ¿no es así, Millie?

—Así es. Todo está en la cabeza. En esa situación, nadie podría saber quién es el domina-bestias. ¡Es lo mejor! ¡Soy invencible! El poder de los elegidos de Dios...

—Está bien, está bien, ya lo entiendo.

—Bueno, bromas aparte. Me gustaría hablar con vosotras dos.

... la verdad es que... no parecía estar bromeando...

—Por lo que veo parece que las dos sois hechiceras, supongo que hechiceras viajeras, así que imagino que sois bastante útiles, ¿no? Pues quisiera pediros que seáis mis guardaespaldas. Nunca se sabe cuándo pueden atacarme de nuevo, y los animales no vienen siempre rápido cuando los llamo... así que me gustaría que me acompañáseis hasta la frontera de Ralteague.

—¿Por qué hasta la frontera?

—Pensé que no importa cuánta gente me persiga, que no me seguirán si cruzo la frontera. —respondió Millie a la pregunta de Naga.

Es verdad que la gente que la esté persiguiendo lo tendría más difícil si quiere seguirla una vez cruce la frontera.

—Mmmm...

No parecía ser una proposición muy lucrativa, y era una persona un tanto peligrosa, pero tenía cierta curiosidad de estar cerca y ver qué técnicas utiliza una domina-bestias.

—Bueno, ¿y cuál sería la paga?

La cantidad que nos dijo no estaba del todo mal.

 

—Vaya, un cliente.

Me detuve mientras íbamos caminando por un camino que cruzaba un cañón. La ruta era lo bastante ancha como para que varios carruajes pudieran pasar uno al lado del otro, pero a la izquierda se elevaba una montaña y a la derecha caía un acantilado.

—¡¿Son los que me estaban siguiendo?! —preguntó Millie, a lo que asentí.

—Tomamos esta ruta al azar para intentar despistarles... pero parece que no ha funcionado...

—Mentirosa. —murmuró Naga al escucharme.

—... ¿quién es una mentirosa? —susurré.

—Tú, Lina. Fu. Deliberadamente elegiste la ruta más propensa para que fuésemos atacados por el enemigo, ¿verdad?

gah

Era demasiado obvio, pero pretendí no saberlo.

—¿Por qué haría algo así?

—Fu... siendo tú, lo normal sería elegir la manera más rápida de acabar con los problemas en vez de salir corriendo. Además, eliminarías a los perseguidores y te harías con el dinero que tengan, ¿o no?

—... heh... algo de verdad hay en eso... pero lo cierto es que es algo más. Piénsalo. ¿Y si esta gente hubiese asesinado al señor feudal de algún lugar? Los arrestamos, nos hacemos con la evidencia, llamamos la atención del rey ¡y nos ganamos una buena recompensa! Primero amenazamos al responsable con que el rey ya sabe lo que ocurre, luego se la jugamos al rey y nos hacemos con el botín. Es una ideal genial, ¿no?

—¡Ya veo! —dijo Naga dando una palmada. —E incluso si el que está detrás de todo esto fuese el mismo rey, ¡entonces informaríamos a los países vecinos! ¡Haciendo eso nos haremos ricas enseguida!

—¡Pues claro!

— [¡Hahaha! ¡Qué suerte!]

—... ¿qué... qué estás haciendo...?—nos preguntó Millie.

... gah...

Al escuchar a Millie salimos de nuestra ensoñación. Pero entonces...

BOOOOM

¡Incontables rocas de todos los tamaños volaban sobre nuestras cabezas!

—[¡Guaaaaaaaagh!]

Las tres gritamos al unísono y salimos corriendo del lugar.

Ya me había dado cuenta que había perseguidores en lo alto del acantilado, pero no esperaba que nos lanzaran rocas sin más.

—¡Oye, Lina! ¿No te parece que aquí ocurre alguna otra cosa?

—¡Algo así! ¡Pero ahora será mejor que nos vayamos a algún otro lugar! —dije y empecé a correr.

Podría usarse magia para escapar volando, pero aún usando el Ray Wing con su elevada maniobrabilidad, si no apuntas bien y te cae una roca, se acabó. La barrera de viento podría bloquear una flecha disparada con un arco, pero es muy diferente si te cae encima una roca.

Pero, ¿y si...?

Justo como me imaginaba.

Las tres salimos corriendo durante un rato, pero entonces... ¡aparecieron docenas de enmascarados!

Habíamos caído en una trampa.

 

—Millie, tengo que pedirte algo. —le susurré para que los perseguidores no pudieran oírnos. —Atraeré su atención y te ganaré algo de tiempo, ¡aprovéchalo para usar tu habilidad y llamar a algunos animales! No quiero que nos pille a nosotras de por medio, ¡así que llama solo a uno o dos muy fuertes!

—¡Entendido! —respondió, tras lo que empezó a murmurar la conjuración de un hechizo.

Parecía ser un hechizo que amplificaba su poder.

Bueno, por supuesto… para ser honesta, podría haber superado esta situación fácilmente si hubiese utilizado mi propia mágica y no pedirle ayuda. Pero lo hice simplemente porque quería verla usando su poder.

Por el momento solo necesitaba ganar algo de tiempo…

—¡¿Qué estás tramando?! —dijo una de las figuras enmascaradas, dando un paso adelante.

Llevaba una espada, pero a juzgar por su postura, era poco más que un aficionado.

—¿No me has oído? ¡La chica de ahí atrás! —dijo, apuntando a Millie.

—¡Ya lo he dicho, no tengo ni idea de por qué está siendo perseguida!

—¡Fu! ¡Ni siquiera te das cuenta de la gravedad de las maldades que has cometido! Está bien, como sea… ¡entonces te lo diré! ¡Esa chica es una domina-bestias! ¡Ésa es la razón!

—¡¿Qué quieres decir?!

—Pues… eso significa que…

FUIISSSSHH

Una fuerte corriente de viento tapó la voz del hombre.

—Aquí está, Lina-san. —susurró Millie.

 

Era… un pájaro enorme.

—¡¿Un roc?!

Sujeándome el pelo que no dejaba de moverse con el viento, miré hacia arriba. Aunque es una descripción un poco brusca, hay que imaginar una forma casi idéntica a un águila delgada, pero agrandada hasta el tamaño de un guiverno.

—¡¿Qué… qué es eso?!

—¡Es un roc!

—¡Ya sé lo que es!

—¡Tú eres quien ha preguntado!

Los perseguidores estaban confundidos y gritándose unos a otros.

La voz de Millie se escuchó incluso por encima del viento producido por el batir de las alas.

—¡Te estábamos esperando! ¡Ahora muéstrame tu poder!

GUOOOORGH

¡Soltando un gran rugido similar al aullido de un lobo, el gran cuerpo del roc voló hacia abajo! ¡Su pico brilló!

—¡Aaaaaaah!

¡El grito venía de Naga! ¡Oye, oye!

—¡Aaah! ¡No! ¡Es verdad que entre nosotras es la que tiene más apariencia sospechosa, pero aún así es una aliada!

Al escuchar a Millie, el roc dejó de picotear a Naga.

—¡En ese caso, usa tu ataque de garra!

No estaba segura a qué venía ese “en ese caso”, pero las palabras de Millie hicieron que el roc rugiera estruendosamente.

¡Entonces…!

—¡Hyaaaaaaa!

… Millie fue secuestrada. Supongo que un pájaro es un pájaro, independientemente de su tamaño.

—¡Maldita! ¡¿Se ha escapado?! —gritó uno de los enmascarados.

… ¿lo había planeado?

—… ¡va a esa montaña! ¡A por ella!

Apuntando en la dirección en la que el roc estaba volando, salieron corriendo deprisa sin siquiera mirarnos.

—¿Y bien, Lina? ¿Qué hacemos?

—¡Vayamos tras ellos! Pero… naga, ¿estás bien? ¡Ese roc te ha estado picoteando!

—Por supuesto que estoy bien. —dijo Naga, rascándose la cabeza. —Aunque me ha sorprendido un poco.

... sor… sorprendido…

Es algo tan Naga dejarlo pasar así sin más.

—En cualquier caso… ¡tenemos que encontrarla antes de que lo hagan ellos!

Apreté fuertemente mis manos.

—¡Ni siquiera nos ha dado aún el pago por adelantado!

 

El seguimiento fue extremadamente difícil. La pendiente era muy empinada, había muchos acantilados y Naga no dejaba de rodar cuesta abajo. Aunque usásemos algo como el Levitation para buscar desde el aire, había muchos árboles enormes cubriendo todo el terreno. A este paso, a menos que Millie se subiera a uno de los árboles, sería imposible explorar desde el aire.

Así que solo quedaba una opción. Lo único que podía hacerse era buscar a pie.

—Estoy cansada. Tengo hambre. Qué coñazo…

—¡Oye, Lina! ¡¿No puedes estar más callada?!

—¡Hay cosas que todos los humanos pueden hacer y otras que no!

Naga suspiró ante mi respuesta y continuó andando en silencio.

… pero con este método de búsqueda, los perseguidores al tener más gente tenían ventaja sobre nosotras.

Sea como sea tenemos que encontrarla antes que ellos…

—… ya veo…—dije, dando una palmada.

—¿Qué ocurre, Lina?

—Si el roc voló en esta dirección, ¿no significa que su nido debe encontrarse por aquí?

—… ¿y?

—Pues que entonces tenemos que buscar el nido del roc. ¡Y Millie debe estar cerca!

—Ya veo. Pero, Lina, ¿acaso sabes cómo es el nido de un roc?

—No lo sé, pero… debería ser un nido de pájaro bastante grande. Y no llueve mucho por aquí, así que seguramente el nido esté al abierto, ¡tendría que ser fácil encontrarlo desde el aire!

Sin esperar la respuesta de Naga, comencé a conjurar el hechizo Levitation.

Y como esperaba… no tardé mucho en encontrar el nido del roc.

 

—Debería estar por aquí. —dije mirando alrededor.

Debido al nido del roc encima nuestra, estaba algo oscuro y no había buena visibilidad.

—¡Oye, Millie-san!

—¡Espera un momento, Lina! ¡¿Y si al gritar así te escuchan los perseguidores?!

—Pero entonces será más difícil encontrarla. Es más lógico si le hacemos ver que aquí tiene unas aliadas y así hacerla salir por su cuenta.

—Lógico… eh…—dijo Naga mirándome inexpresiva.

—… ¿a qué viene esa mirada?

—Cuando dices “lógico”, normalmente es porque te falta sentido común…

—¡Tú no eres quién para decirme lo que es el sentido común!

—¡¿A qué viene eso?!

—¡Mírate en un espejo y ahí tienes la respuesta!

—¡Ohohohoho! ¡Nunca imaginé que una chica de pecho pequeño como una gran pradera me diría que me mirase en un espejo!

—…¡¿Qué…?!

Y así… Naga y yo seguimos con nuestra verborreica conversación sin fin…

 

—… ¡ah! ¡No tenemos tiempo para esto!

Finalmente recobré el sentido cuando ambas ya nos estábamos quedando sin aliento.

—¡Ohoho… hohoho…hoho! ¡Agh… sin venir a cuenta… aún eres… demasiado… ingénua…! ¡Agh! ¡Agh!

… ¿por qué suena como un padre enfermo?

—¡En cualquier caso, tenemos que encontrar a Millie-san! ¿De qué estábamos hablando…?

—De tu pecho…

—Te mataré.

—¡Oye, Lina, eres tú la que se enojó y empezaste a gritar y a llamar a voces a Millie y tal…!

—Ah, es verdad. ¿Y si los perseguidores ya la han encontrado? Entonces sería más fácil. Tan solo tendríamos que derrotarles.

—Ya veo. Así que el plan es derrotarles y extorsionarles, y luego entregarles y llevarnos una recompensa.

… ¿es cosa mía o al decirlo así suena un tanto malvado?

—Fu… entonces, empecemos…

—No creo que vaya a ser necesario…—dije, mirando hacia el interior de los densos árboles.

—… ¡lo sabía! ¡Lina-san! ¡Naga-san!

Sobra decir que era Millie quien aparecía de entre los árboles.

 

—Parece que estás a salvo. Pero has tenido suerte al encontrarnos antes a nosotras.

—Bueno, estaba claro que si se sigue discutiendo durante tanto tiempo, al final te das cuenta de que eres una idiota. —dijo sonriendo.

… déjalo estar.

—En cualquier caso, ahora que os he encontrado no es necesario que sigamos por aquí. Vamos. Marchémonos antes de que lleguen los perseguidores.

—… eso no parece ser posible, Millie-san…—dije, moviendo mi capa. —Ya estamos rodeadas.

 

—Por fin os encontramos. —dijo uno de los enmascarados. —Estaban teniendo una estúpida discusión con una voz estúpida así que fue fácil encontrarlas.

… cállate.

—… sois toda una molestia…—dijo el hombre mirándonos a Naga y a mí. —Estoy seguro que esta chica os contrató y os ha prometido dinero, pero… quiero que os quedéis al margen.

—¿Y qué planeas hacer con ella después de eso?

—¡Está claro lo que quieren! —gritó Millie-san con voz temerosa. —¡Planean capturarme y obligarme a usar mis poderes para hacer cosas malas! ¡Que es verdad que gracias a mi poder no hay nada que no pueda hacer! ¡mientras siga habiendo bestias en este mundo, tengo un poder infinito que rivaliza incluso con el de los dioses! ¡Solo una persona vulgar y estúpida sería tan presuntuosa como para querer utilizar mi poder en su beneficio! ¡Hohohohoho!

—¡¿Pero qué dices?!

Sus palabras habían enfurecido a los perseguidores.

—… dejando la teoría a un lado, ¡¿qué planeáis hacer con ella realmente?!

—¡Está claro lo que quieren!

—¡Tú quédate ca·lla·da!

Millie-san iba a hablar otra vez, pero Naga la agarró por la espalda. ¡Bien hecho, Naga!

—¿Qué qué vamos a hacer? ¡Por supuesto que nos vamos a deshacer de ella!

—¿Des… deshaceros de ella?

—¡Oye, Lina! ¡Eso no es lo que hablamos!

—¿Qué quieres decir con deshaceros de ella? ¿Por qué esta chica…?

—¡Lo ha dicho! ¡Porque es una domina-bestias! —dijo el hombre apuntando directamente a Millie-san, que estaba lánguida.

...

—¡Oye, Naga! ¡No hace falta que le aprietes tanto el cuello! ¿Y bien? ¡¿Por qué tenéis que deshaceros de ella solo por ser una domina-bestias?!

—¡Fu! ¡Qué insensible eres! ¡Su misma existencia es fundamentalmente incompatible con nuestros ideales y nuestra ideología!

Ideales… e ideología… a cuento de qué viene eso ahora… me quedé un tanto confundida al escuchar tales palabras, y el hombre pareció perder la paciencia.

—… aún no lo entiendes, ¿verdad? Está bien… ¡entonces te lo explicaré! Somos… ¡Somos parte de un grupo con gran poder organizacional no solo en los Estados Costeros sino en todas partes! ¡Somos miembros de la Sociedad Protectora de Animales!

¡¿QUÉEEEEEE?!

Naga y yo gritamos a la vez.

—… ah… ah…

—Ah…

Naga y yo tratábamos de recuperar nuestros sentidos, y mientras el hombre enmascarado continuó su discurso.

—¡Pensad cuántos animales han sido sacrificados cada vez que el poder de un domina-bestias ha sido activado! ¡Desde tiempos inmemoriales esta habilidad ha sido buscada por soldados y utilizada en batallas! ¡Qué importa si alguien es asesinado, si un país es destruido, si decenas de miles de personas mueren, si siempre es gracias al sacrificio de un número incomparablemente mayor de animales! ¡Incontables animales acabarán sus vidas obligados a someterse a las egoístas y estúpidas acciones de los humanos! ¿Acaso tal absurdo puede tolerarse? ¡No! ¡La respuesta es no!

… oye viejo…

A veces… no, la verdad es que hay mucha gente de este tipo. Gente tan consumida por sus ideales y creencias que no son capaces de ver nada más. Sus ideas y sus creencias normalmente contienen cierta verdad, por lo que persuadir a este tipo de gente es más difícil que rehabilitar a Naga.

—Entonces… ¿queréis deshaceros de ella antes de que empiece a hacer cosas como ésas? —logré decir tras recuperarme.

—¡No! ¡Nunca haría algo así! —gritó Millie, que de alguna manera había logrado volver a la vida.

—¡Si lo hablamos tranquilamente, estoy seguro que llegaremos a un entendimiento! No somos de esa clase de personas.

Este tipo… ya nos ha alterado mucho los nervios, ¿por qué está haciendo esto ahora…?

—¡Nunca había pensado usar mis poderes para el mal! ¡Y más importante, amo a los animales con todo mi corazón! ¡Por favor! ¡Confiad en mi conciencia!

—Claro… y si te dan tanta pena los animales, entonces ¿por qué robaste todas las vacas de la granja de la ciudad de Krain y las vendiste en otra ciudad cercana?

—¡Ah… me han pillado!

¡oye!

—Has… ¡¿has hecho algo así de verdad?!

—¡Fue un error que hice en mi juventud! ¡Y además, Lina-san! ¡Tú misma siempre estás robándole el dinero y las cosas de valor a los bandidos todos los días!

—¡Yo solo voy tras la gente mala y eso está bien! ¡Además los ladrones no son animales!

Los miembros de la Sociedad Protectora asintieron vigorosamente ante mi razonamiento, aunque ni yo mismo lo entendía.

—¡Fu! Y bien, ahora que la verdad ha sido expuesta, ¿qué hacemos, Lina? —preguntó Naga, a lo que me crucé de brazos.

—Bueno… en este caso, aunque haya pretendido ser lo que no es… estaríamos trabajando por nada. Será mejor que tanto Millie como la Sociedad Protectora apilen lo que lleven encima delante nuestra, y nos aliaremos con quien tenga más… ¿por qué no llegamos a un acuerdo?

—[¡De eso nada!]

Tanto Millie como los miembros de la Sociedad Protectora gritaron al unísono.

… a mí me había parecido una gran idea.

—¡Aaah! ¡Llegados a este punto, todos sois mis enemigos! ¡Venid a por mí!

¡Maldita sea! ¡Millie se ha cabreado!

—¡Fu! ¡Yo me encargaré de ella!

Como solía pasar, al decir esto Naga la serpiente dio un paso adelante.

—¡Ohohohoho! ¡Que no se te suban tus poderes a la cabeza! ¡La habilidad de controlar animales no es exclusivamente tuya!

—¡¿Qué… qué quieres decir?!

La cara de Millie se había puesto totalmente blanca.

—¡Aunque no sea tan buena como tú, puedo controlar algunos tipos de animales! ¡Y utilizando un hechizo amplificador, obedecerán todas mis órdenes, sin importar lo lejos que se encuentren! Si crees que estoy mintiendo, ¿por qué no lo probamos?

—¡Maldita! ¡Venid, insectos!

Cuando Millie gritó…

BOOOOM

Se escuchó una gran conmoción en el bosque.

Tal vez sin querer enfrentarse a los insectos, los miembros de la Sociedad Protectora salieron corriendo.

… o quizás simplemente no tenían agallas.

—¡Fu! ¡Supongo que no hay otra cosa que hacer! —dijo Naga, comenzando a conjurar un hechizo.

Como era de esperar del original, su reacción fue más rápida. Incontables insectos, grandes y pequeños, se habían reunido alrededor de Millie formando una especie de niebla negra.

—¡Zeras Gort!

¡Naga utilizó un hechizo desconocido!

En ese momento…

—¡Adelante!

¡Millie había dado una orden a los insectos!

GUAAAARGH

¡Un incontable número de insectos se unieron formando un torrente que avanzaba hacia Naga!

GOOO

Sonaba como una lluvia intensa cayendo sobre un tejado.

—¡¿Lina?! —gritó Naga sorprendida.

Estaba a punto de ser arrollada por el enjambre de insectos.

Salté hacia adelante, agarrando mi capa y utilizándola para cubrir a Naga y protegerla de los insectos.

—Pero… no sabía que eras capaz de controlar animales…—le dije.

—Fu… estaba pensando sorprenderte algún día…

—Y bien, ¿cuándo van a venir? ¿Nos van a rescatar? No me digas ahora que era solo un farol.

—Fu. No te preocupes. Está algo lejos, así que puede que tarde un poco, pero vendrá. Seguro.

—Me fiaré… ¿y qué es? ¿Qué animal puedes controlar?

—Una medusa.

—¡¿Qué demonios crees que algo así puede venir hasta aquí?!

Le di una patada a Naga que la mandó directa a los insectos.

—¡Aaaaaah!

El grito se desvaneció entre el zumbido de los insectos.

… idiota…

Aunque estúpida de mí por haberla creído para empezar.

¡Bueno, supongo que tendré que hacer algo al respecto!

Pero… en esta situación, si fuese a utilizar un hechizo contra Millie, en el momento que me girase hacia ella, mi cara se cubriría de insectos y me costaría respirar.

¡Claro! ¡Tengo que usar eso!

Rápidamente conjuré el hechizo.

—¡Mega Brand!

Es una técnica que funciona rastreando por el suelo. En cuanto golpea algo, la tierra explota y lanza todo por los aires. De esta manera, sería capaz de alcanzar a Millie aunque estuviese protegida por los insectos voladores.

No es letal, así que probablemente no la mate.

Pero…

Hubo un estruendo en la zona donde había enviado a Naga con la patada, pero aparte de eso no pasó nada más.

—… qué ingenua… bastó un simple Levitation

La voz de Millie me llegó desde atrás, mezclada con el sonido de las alas de los insectos.

Parece que había previsto lo que iba a hacer y había usado el Levitation para escapar al aire.

Nada mal.

… pero no es momento para estar impresionada.

Maldita sea… imagino que estará sintiéndose superior mientras mira mi espalda cubierta de insectos…

… un momento… en ese caso…

Conjuré el siguiente hechizo.

Usando mi mano derecha como guía, la coloqué en mi espalda.

Un hechizo normal quedaría bloqueado por los insectos y no la alcanzarían, pero con éste…

—¡Diem Wind!

GOOOOOO

La ráfaga de viento que creé envolvió a todos los insectos y los mandó volando.

Es una técnica que crea un fuerte viento, y no es letal de por sí, pero era lo bastante como para enviar volando a los insectos hacia Millie.

—¡Aaaah…!

Intentó dar un grito, pero fue apagado enseguida.

Y entonces…

Tras desaparecer los insectos, todo lo que quedaba era Millie, ahogándose y con insectos cubriéndole toda la cara.

 

—Fu… vaya un mal incidente…—murmuró Naga.

Estábamos caminando por las interminables calles de la ciudad bajo un cielo azul.

—… supongo que sí…—respondió mirando las nubes pasar.

Al final…

Entregué a Millie a las autoridades por robo de ganado, y recibí una pequeña recompensa. En términos de negocios, a eso se le llama “venderla”.

Pero ahora los miembros de la Sociedad Protectora de Animales no podrán deshacerse de ella, así que todo ha quedado bien.

… o eso creo…

—… en este mundo no queda gente buena como yo…—dije suspirando mientras miraba el cielo azul.

La melancolía de la domina-bestias: FIN

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